
En el proyecto de diseño interior, el textil tiene un poder sutil y decisivo: cambia el carácter de un sofá, suaviza una arquitectura demasiado severa, da profundidad a una habitación con la precisión de un gesto bien elegido. SICIS lo interpreta así, como parte integral del sistema de amueblamiento. Para nosotros, los textiles, pieles, alfombras, cojines, mantas y papeles tapiz textiles entran en el espacio con una función precisa: dar continuidad al conjunto.
Detrás de las colecciones textiles SICIS hay un trabajo de investigación que abarca la mano, la rendición cromática, la estructura, el diseño, la relación con la luz. Terciopelos, colores lisos, decorados, pieles: la elección es amplia, pero nunca dispersa. Cada propuesta nace para dialogar con los muebles de la colección y construir combinaciones coherentes, a veces inesperadas. Nosotros entendemos el textil de amueblamiento así: una herramienta proyectual verdadera, capaz de acompañar estilos diversos manteniendo una presencia reconocible.



Algunos textiles expresan un carácter aún más marcado, con jacquard tridimensionales que evocan el ritmo y la vibración de las teselas de mosaico. Es un rasgo profundamente SICIS: la superficie textil adquiere relieve y movimiento. El diseño entra en la materia con discreción o con energía, según la colección, y transforma el revestimiento en una presencia activa. Porque incluso un textil puede dar tono a un ambiente. Y hacerlo con notable seguridad.



El universo textil SICIS va más allá de los textiles de revestimiento. Cojines, mantas, alfombras y papeles tapiz textiles amplían el proyecto y permiten construir ambientes más ricos, más personales. Una alfombra modifica inmediatamente la percepción de la habitación, define su baricentro, cambia su paso. Un cojín introduce un acento. El papel tapiz textil añade profundidad y convierte la pared en parte de la composición. Detalles, por supuesto. Pero de aquellos que lo deciden todo.







La fortaleza del textil SICIS también reside en su capacidad de insertarse en un sistema integrado, donde muebles, iluminación, superficies y accesorios hablan el mismo idioma con acentos diferentes. Así es como construimos interiores coherentes y a la vez muy personales, donde el textil acompaña el proyecto o le imprime una dirección más nítida. A veces basta cambiar un revestimiento. A veces basta una alfombra. El espacio sigue siendo el mismo, sin embargo, adquiere otro tono.


