Capsule custodia el mosaico como una pequeña reliquia contemporánea, suspendida en una transparencia que amplifica reflejos, profundidades e imperfecciones preciosas. La forma compacta tiene algo de enigmático: parece un objeto hallado en un lugar secreto que luego llegó al salón con toda la naturalidad del mundo. Puede vivir solo, claro. Pero cuando se encuentra con Les Vagues se deja abrazar por la chaise longue, convirtiéndose en parte de un gesto más íntimo. Una mesita-joya, sin ninguna intención de pasar desapercibida.