Onda Table se construye a través del ritmo, la secuencia y la presencia. La sucesión de insertos verticales da forma a una base compacta y vibrante, donde el metal fundido revela toda la fuerza del material y de sus imperfecciones cuidadosamente controladas. Las cavidades dejadas por la fundición a la cera perdida se convierten en el punto exacto donde la superficie adquiere profundidad y carácter. Sobre ella, el vidrio satinado aligera el diseño y le aporta tensión. Una mesa rectangular que apuesta por la precisión sin renunciar a la auténtica piel del material. La base sigue un ritmo arquitectónico perfectamente marcado. Al acercarse, la materia cambia de expresión: porosa, grabada y viva. Onda Table reúne rigor y huella artesanal con una presencia firme. El vidrio satinado equilibra la composición, mientras que el grabado lineal bajo el sobre introduce un gesto sutil y continuo. El resultado es limpio, contundente y difícil de olvidar.